Buscan petróleo de la era de los dinosaurios en el Golfo de México.
Un proyecto con potencial energético, pero también con elevados riesgos ambientales y financieros.
Petróleos Mexicanos (Pemex) y la brasileña Petrobras han unido esfuerzos para explorar y eventualmente extraer petróleo de formaciones geológicas ubicadas bajo el Golfo de México que datan de hace aproximadamente 160 millones de años, una época en la que los dinosaurios dominaban la Tierra.
El proyecto se concentra frente a las costas de Campeche, en una zona de aguas profundas donde Pemex realizó exploraciones en 2018 sin obtener resultados comerciales inmediatos. Sin embargo, la información geológica obtenida en aquel momento ha despertado nuevamente el interés de ambas compañías.
La apuesta se basa en el potencial de las llamadas formaciones presalinas, consideradas entre las más prometedoras para encontrar grandes volúmenes de hidrocarburos. Petrobras cuenta con amplia experiencia en este tipo de exploraciones gracias a los desarrollos realizados en Brasil durante las últimas dos décadas.
No obstante, especialistas advierten que se trata de una operación de alta complejidad técnica. La perforación tendría que realizarse a varios kilómetros bajo el lecho marino, atravesando capas de sal sometidas a elevadas presiones y temperaturas, lo que incrementa significativamente los costos y los riesgos operativos.
Además de los desafíos técnicos, organizaciones y expertos han alertado sobre los posibles impactos ambientales que podría generar una expansión de la actividad petrolera en aguas profundas del Golfo de México. Entre las preocupaciones se encuentran eventuales derrames, afectaciones a ecosistemas marinos y consecuencias para comunidades que dependen de la pesca y el turismo.
Para Pemex, el proyecto representa una oportunidad para encontrar nuevas reservas en un contexto marcado por la disminución de la producción petrolera y la necesidad de fortalecer sus ingresos. Sin embargo, analistas señalan que el éxito de la iniciativa dependerá tanto de los hallazgos geológicos como de su viabilidad económica y ambiental.
La colaboración entre ambas empresas podría convertirse en uno de los proyectos energéticos más ambiciosos de América Latina en los próximos años, aunque todavía se encuentra en una etapa inicial de evaluación y análisis de datos sísmicos y geológicos.


