Empresas de Tijuana se preparan para reducir la jornada laboral
Empresas de Tijuana comenzaron a revisar procesos, turnos y tiempos de operación ante la reducción gradual de la jornada laboral en México.
Las empresas de Tijuana comenzaron a analizar sus procesos internos ante la implementación gradual de la reducción de la jornada laboral en México, con el objetivo de mantener la productividad y evitar afectaciones en sus operaciones.
Uno de los principales retos para el sector empresarial será identificar y eliminar los llamados tiempos improductivos, como reuniones innecesarias, procesos que pueden optimizarse y actividades que generan pérdidas de tiempo durante la jornada.
Las compañías ya trabajan en la planeación de turnos y costos para adaptarse a las nuevas condiciones laborales.
La reducción será gradual
La reforma constitucional establece que la jornada laboral se reducirá progresivamente hasta llegar a 40 horas semanales en 2030. El calendario contempla 46 horas en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y finalmente 40 horas en 2030.
Por ello, 2028 será un año de mayor impacto para las empresas, debido a que representará una nueva reducción de dos horas respecto al límite establecido para 2027.
La modificación no contempla una reducción de salarios ni prestaciones para las personas trabajadoras.
Empresas buscan mantener la productividad
Ante el cambio, uno de los objetivos del sector empresarial es mejorar la eficiencia de sus procesos antes de que entren en vigor las siguientes etapas de reducción.
Entre las alternativas se encuentran la reorganización de horarios, ajustes en los turnos, automatización de determinadas actividades y una mejor administración del tiempo de trabajo.
El análisis de los llamados tiempos improductivos también permitirá determinar si algunas compañías necesitarán contratar más personal para mantener sus niveles de producción y operación.
Preparación será clave
La transición hacia una jornada laboral más corta representa un reto para empresas de distintos tamaños, particularmente aquellas que dependen de turnos continuos o de una operación que requiere cobertura durante varias horas al día.
Por ello, la planeación anticipada será fundamental para que los negocios puedan adaptarse sin afectar su productividad ni el empleo.
La reducción forma parte de una implementación gradual que busca que trabajadores y empleadores tengan tiempo para realizar los ajustes necesarios antes de llegar a la jornada máxima de 40 horas semanales en 2030.


