EU reporta envío de crudo a México, pero Pemex lo niega
La Oficina del Censo de Estados Unidos corrigió sus registros de exportación petrolera y eliminó los envíos de crudo que inicialmente había atribuido a México en mayo y junio de 2026.
Estados Unidos reportó exportaciones de casi 600 mil barriles de petróleo crudo a México durante junio de 2026; sin embargo, Petróleos Mexicanos (Pemex) aseguró que no realizó importaciones de este tipo durante el año y que tampoco tiene registro de un permiso vigente para llevarlas a cabo.
De acuerdo con información, los registros de la Oficina del Censo de Estados Unidos indicaban inicialmente que México recibió 597 mil 27 barriles de petróleo crudo, con un valor comercial de 69.67 millones de dólares durante junio.
El cargamento habría sido registrado a través del distrito aduanero de Nueva Orleans, Luisiana. No obstante, los datos disponibles no permitían identificar a la empresa mexicana que habría adquirido el hidrocarburo ni su destino final.
Ante la discrepancia, Pemex informó que no había realizado importaciones de petróleo crudo en lo que iba de 2026. La Secretaría de Energía también fue consultada, pero no respondió a la solicitud de información, según el reporte.
¿Qué ocurrió con los registros petroleros de Estados Unidos?
Según la explicación de la dependencia, el dato correspondiente a mayo fue reclasificado como autopartes, mientras que el destino del cargamento registrado en junio fue modificado a Singapur. Tras los ajustes, las exportaciones de crudo reportadas hacia México quedaron en cero.
La corrección deja sin sustento el registro inicial de los casi 600 mil barriles como un envío de petróleo destinado a México.
¿Por qué México podría importar petróleo crudo?
Aunque México es un productor y exportador de petróleo, la importación de crudo puede responder a necesidades técnicas de las refinerías, que requieren mezclas específicas de hidrocarburos para mejorar su procesamiento y obtener combustibles como gasolina y diésel.
Sin embargo, en este caso, la discrepancia entre los registros estadounidenses y la respuesta de Pemex quedó marcada por la posterior rectificación de las cifras oficiales de Estados Unidos.


