Gobierno reduce 86% zona de protección de la vaquita marina
El objetivo es encontrar un equilibrio entre la conservación de la biodiversidad y el bienestar de las familias que dependen de esta actividad.
El Gobierno de México redujo aproximadamente 86% la superficie del Alto Golfo de California donde está prohibido utilizar redes de enmalle, una medida que busca atender las necesidades económicas de las comunidades pesqueras, pero que genera atención por la situación crítica de la vaquita marina, especie endémica de México y en peligro de extinción.
La decisión fue defendida por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien señaló que las restricciones pesqueras han representado dificultades para los pescadores de San Felipe, Baja California. Explicó que el objetivo es encontrar un equilibrio entre la conservación de la biodiversidad y el bienestar de las familias que dependen de esta actividad.
¿Cuánto se redujo el área de protección?
Con el nuevo acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación el 14 de octubre, el polígono donde se prohíben las redes de enmalle pasó de aproximadamente 11 mil 106 a mil 562 kilómetros cuadrados. Esto representa una reducción de 9 mil 544 kilómetros cuadrados.
Las redes de enmalle, también conocidas como agalleras, representan un riesgo para la vaquita marina porque los ejemplares pueden quedar atrapados accidentalmente y morir.
El nuevo esquema mantiene restricciones en el polígono delimitado y la Zona de Tolerancia Cero, donde continúan las medidas especiales para proteger a la especie.
Sheinbaum anuncia explicación de Semarnat
La presidenta adelantó que funcionarios de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) acudirán a la conferencia matutina para explicar los alcances del cambio regulatorio.
De acuerdo con Sheinbaum, las autoridades analizaron cómo mantener la protección de la biodiversidad y, al mismo tiempo, permitir que los pescadores puedan desarrollar su actividad en mejores condiciones económicas.
La modificación reabre el debate sobre cómo compatibilizar la actividad pesquera con la conservación de la vaquita marina, cuya supervivencia continúa amenazada. La vigilancia y el cumplimiento de las restricciones serán factores clave para evaluar los resultados de la nueva regulación.


