Entierran cerdos para simular fosas clandestinas en México
Usan cerdos vestidos para simular fosas y buscar desaparecidos en México.
Zapopan, Jalisco.– En un esfuerzo sin precedentes para combatir la crisis de desapariciones en México, un grupo de científicos mexicanos y extranjeros ha recurrido a un modelo inusual pero científicamente eficaz: enterrar cadáveres de cerdos vestidos como personas, con el objetivo de simular fosas clandestinas y probar tecnología de detección remota que podría acelerar las búsquedas.
Con más de 130,000 personas desaparecidas en el país, la iniciativa busca generar herramientas científicas que complementen el trabajo que, por años, han encabezado familiares de víctimas con escaso apoyo institucional. En una parcela al oeste de Jalisco, investigadores han estado enterrando cadáveres de cerdos –por su similitud anatómica con los humanos– cubiertos con ropa, bolsas o lonas, simulando el modus operandi de los grupos criminales.

Los experimentos están diseñados para detectar cambios físicos, químicos y ambientales en el terreno durante semanas y meses, a fin de entrenar sensores, cámaras hiperespectrales, drones con visión térmica y otras herramientas para identificar irregularidades que puedan revelar la ubicación de cuerpos enterrados ilegalmente.
“Estamos buscando patrones: alteraciones en la vegetación, cambios en la humedad, gases de descomposición… todo lo que ayude a diferenciar un suelo ‘limpio’ de uno que podría contener restos humanos,” explicó uno de los científicos involucrados.
El proyecto arrancó en 2023 y es liderado por el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses en colaboración con la Universidad de Columbia Británica, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la Comisión Estatal de Búsqueda de Jalisco y otros actores nacionales e internacionales.

Aunque estas tecnologías aún están en etapa de validación, sus promotores señalan que podrían marcar un antes y un después en la localización de fosas, particularmente en zonas donde las búsquedas se hacen a ciegas o guiadas únicamente por testimonios.
El uso de cerdos en investigaciones forenses no es nuevo: han sido utilizados en laboratorios de Estados Unidos, Canadá y Europa para estudios sobre descomposición. En el contexto mexicano, sin embargo, esta estrategia adquiere una dimensión profundamente humana: es una respuesta científica a una crisis humanitaria invisibilizada por años.
“Esto no es solo ciencia. Es una herramienta para la verdad, la memoria y la justicia,” concluyó un investigador.


