FGR vincula a proceso a líder de secta Lev Tahor
Es señalado por delincuencia organizada y trata de personas en el caso de la secta Lev Tahor. Investigación continúa.
Ciudad de México — La Fiscalía General de la República (FGR) obtuvo la vinculación a proceso de Yoel Alter “N”, presunto integrante y líder de la organización ultraortodoxa Lev Tahor, por su probable participación en delitos de delincuencia organizada con fines de trata de personas y la sustracción de menores de edad para matrimonios forzados dentro del grupo religioso.
La autoridad judicial dictó prisión preventiva oficiosa y otorgó un plazo de dos meses para la investigación complementaria, durante los cuales la Fiscalía deberá fortalecer la carpeta de investigación. Yoel “N” fue detenido en el estado de Chiapas, tras cumplirse una orden de aprehensión derivada del trabajo conjunto entre la Policía Federal Ministerial (PFM) de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, a través de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).




El grupo Lev Tahor, fundado en Jerusalén en 1988, opera en varios países incluidos Estados Unidos, Israel, Guatemala y México, y ha sido señalado repetidamente por abuso infantil, pedofilia, sustracción de menores, negligencia y matrimonios forzados entre sus integrantes.
Datos clave

- Nombre del procesado: Yoel Alter “N”, presunto líder de Lev Tahor.
- Lugar de detención: Chiapas, México, tras una orden de aprehensión.
- Delitos imputados: Delincuencia organizada con fines de trata de personas y sustracción de menores para matrimonios forzados.
- Medida cautelar: Prisión preventiva oficiosa.
- Investigación: La FGR contará con dos meses para integrar más pruebas.
- Contexto de la secta: La agrupación ha enfrentado investigaciones y acciones legales internacionales por presunta explotación y abuso infantil.
Este caso representa un avance significativo en las investigaciones contra estructuras cerradas y religiosas que, según las autoridades, podrían encubrir delitos de alto impacto como la trata de personas y la sustracción de menores. La vinculación a proceso demuestra la capacidad de las fiscalías especializadas para desarticular posibles redes criminales que funcionan bajo la apariencia de grupos religiosos


