Remesas a México tienen peor arranque de año desde 2015
Las remesas que envían los mexicanos radicados en el exterior registraron un débil inicio de 2026
Las remesas enviadas por paisanos desde el extranjero hacia México tuvieron un inicio de año particularmente débil, marcando el peor arranque desde 2015, de acuerdo con el más reciente reporte del mercado económico. Estas cifras preliminares indican que los montos ingresados durante enero y los primeros meses de 2026 no han alcanzado los niveles observados en años recientes, lo que plantea preocupaciones sobre el ritmo de recuperación y la estabilidad de este flujo de recursos.
Expertos atribuyen este comportamiento a diversos factores, como la desaceleración del mercado laboral en Estados Unidos —el principal origen de las remesas— y factores socioeconómicos que han reducido la cantidad y frecuencia de envíos de dinero. Además, las políticas migratorias más estrictas han generado incertidumbre entre los trabajadores mexicanos en el extranjero, lo que podría influir en su disposición a enviar dinero de manera regular.
El debilitamiento de las remesas familiares tiene implicaciones importantes para miles de hogares en México que dependen de estos recursos para cubrir necesidades básicas como alimentación, educación y salud. Aunque las remesas totales siguen representando una de las principales fuentes de ingresos externos del país, los analistas advierten que una tendencia prolongada a la baja podría afectar el consumo interno y la estabilidad económica en regiones altamente dependientes de este ingreso.
Las autoridades y organismos económicos monitorean de cerca estos datos para evaluar medidas que puedan mitigar el impacto de una posible caída sostenida, mientras continúan las discusiones sobre políticas migratorias y económicas tanto en México como en Estados Unidos.


