EE.UU. se retira… y deja el petróleo en manos del mundo
Trump asegura que en semanas abandonarán el conflicto y advierte que Europa deberá encargarse de una de las rutas energéticas más importantes del planeta.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su país se retirará del conflicto con Irán en un plazo de “dos o tres semanas”, al tiempo que dejó claro que Washington ya no asumirá responsabilidad sobre la seguridad en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.

Durante declaraciones difundidas este martes, el mandatario lanzó un mensaje directo a los países europeos que optaron por no involucrarse en el conflicto, señalando que deberán encargarse por sí mismos del suministro energético en la región.
“Nos iremos muy pronto. Y si Francia, el Reino Unido o cualquier otro país quiere su petróleo o su gas… que vayan ellos mismos al Estrecho de Ormuz y lo saquen”, afirmó.
Estados Unidos se desmarca de una zona clave
El presidente fue aún más contundente al señalar que lo que ocurra en esa vía marítima ya no será responsabilidad de Estados Unidos.
“Irán está ahí. Que se las arreglen solos… no es nuestro problema lo que pase en el estrecho”, expresó.
El Estrecho de Ormuz es considerado un punto crítico del comercio mundial, ya que por ahí transita aproximadamente una quinta parte del petróleo que se consume a nivel global. Cualquier interrupción en esa zona impacta directamente en los precios internacionales de la energía.
Trump afirma que la salida será en semanas y presume avances
En declaraciones más amplias, Trump aseguró que la intervención estadounidense está cerca de concluir y que los objetivos planteados ya fueron alcanzados.
“Creo que estamos a dos o tres semanas. Nos iremos, porque no hay razón para que sigamos haciendo esto. Eso le tocará a Francia o a quien esté usando el estrecho”, dijo.
El mandatario afirmó que, tras la salida de Estados Unidos, la situación podría estabilizarse e incluso señaló que actualmente ya se observa tránsito marítimo en la zona.
“Hoy escuché que un gran número de barcos ya está navegando por el estrecho. Estamos negociando con ellos en este momento”, agregó.
Asegura que Irán quedó debilitado tras la intervención
El presidente también sostuvo que su principal objetivo —evitar que Irán tuviera armas nucleares— ya fue cumplido.

“Yo tenía un solo objetivo: que no tuvieran armas nucleares. Y ese objetivo se logró. No las tienen”, declaró.
Además, afirmó que la ofensiva ha debilitado severamente la capacidad del país.
“Los hemos retrasado. Les tomará entre 15 y 20 años reconstruir lo que hemos hecho. No tienen Marina, ni Fuerza Aérea, ni sistemas antiaéreos”, aseguró.

Trump incluso sugirió que ha habido un cambio de régimen, aunque reconoció que no era un objetivo inicial.
Advierte que podrían intensificar ataques o negociar
El mandatario indicó que Estados Unidos podría continuar con acciones estratégicas en los próximos días, aunque también dejó abierta la posibilidad de un acuerdo.
“Queremos eliminar todo lo que tienen. Es posible que hagamos un acuerdo antes, porque podríamos atacar puntos clave como puentes… pero si vienen a negociar, será bueno”, señaló.
No obstante, enfatizó que, con o sin negociación, considera que la posición de Irán ya quedó debilitada tras la intervención.
Crece la presión sobre Europa en medio del conflicto
Las declaraciones se dan en medio de un contexto de alta tensión entre Estados Unidos y sus aliados europeos, particularmente países como Francia y Reino Unido, que han evitado participar activamente en el conflicto con Irán.
Trump ha endurecido su postura en los últimos días, insistiendo en que otras potencias —incluyendo también a China— deberán asumir un papel más activo si desean garantizar el flujo de petróleo.
El conflicto impacta en los mercados energéticos
El conflicto en la región ha generado volatilidad en los mercados energéticos, con incrementos en el precio del petróleo y preocupaciones sobre una posible crisis de suministro.
La eventual salida de Estados Unidos del escenario añade incertidumbre sobre quién garantizará la seguridad en el Estrecho de Ormuz, considerado uno de los puntos más sensibles para la economía global.
Analistas advierten que, de no existir una coordinación internacional, el riesgo de interrupciones en el suministro energético podría aumentar en las próximas semanas, con efectos directos en la inflación y en las economías dependientes del petróleo.
Se abre un escenario internacional incierto
Aunque el mandatario estadounidense aseguró que la situación podría estabilizarse tras la retirada, no detalló mecanismos concretos para garantizar la seguridad en la zona.
Por ahora, el anuncio abre un nuevo capítulo en el conflicto, con un posible reacomodo de fuerzas internacionales en una de las regiones más estratégicas del planeta.


