EU bombardea objetivos en Irán tras derribo de helicóptero en el estrecho de Ormuz
Irán advirtió que responderá a cualquier agresión, mientras crece la preocupación internacional por una nueva escalada del conflicto en la región.
EU bombardea objetivos en Irán tras derribo de helicóptero en el estrecho de Ormuz
Estados Unidos lanzó una serie de ataques militares contra objetivos iraníes en respuesta al derribo de un helicóptero Apache estadounidense ocurrido en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos más importantes para el comercio energético mundial.
De acuerdo con información difundida por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), la operación incluyó ataques contra sistemas de defensa aérea y radares ubicados en zonas cercanas al estrecho. Washington calificó la ofensiva como una acción de “autodefensa” y aseguró que se trata de una respuesta proporcional al incidente registrado un día antes.
El helicóptero Apache fue derribado mientras realizaba operaciones en la región. Aunque la aeronave cayó cerca de la costa de Omán, los dos tripulantes lograron ser rescatados con vida, según reportes oficiales estadounidenses.
Horas antes de la ofensiva, el presidente Donald Trump había advertido que Estados Unidos respondería al ataque iraní. No obstante, también señaló que aún existe la posibilidad de alcanzar un acuerdo diplomático con Teherán en los próximos días.
Por su parte, autoridades iraníes condenaron los bombardeos y aseguraron que cualquier agresión recibirá una respuesta. Medios de ese país reportaron explosiones en diversas zonas del Golfo Pérsico tras el inicio de la operación estadounidense.
La nueva confrontación se produce en medio de un escenario de creciente inestabilidad en Medio Oriente, donde las tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel han aumentado durante las últimas semanas. Analistas advierten que una escalada militar podría afectar la seguridad regional y generar impactos en los mercados energéticos internacionales debido a la relevancia estratégica del estrecho de Ormuz.
Diversos gobiernos y organismos internacionales mantienen vigilancia sobre la situación, mientras crecen los llamados a evitar una ampliación del conflicto que comprometa la estabilidad de la región.


