Inflación desacelera en México; alimentos siguen presionando precios
La inflación en México bajó a 4.11% durante la primera quincena de mayo, aunque algunos alimentos y servicios continúan registrando aumentos.
La inflación en México mostró una ligera desaceleración durante la primera quincena de mayo de 2026, al ubicarse en 4.11% anual, de acuerdo con datos oficiales difundidos este jueves. El ajuste representa una disminución respecto a periodos anteriores, aunque diversos productos básicos todavía mantienen presión sobre el gasto de las familias mexicanas.
Entre los productos que registraron incrementos destacan algunos alimentos, servicios y mercancías de consumo cotidiano, mientras que otros artículos mostraron bajas moderadas en sus precios, ayudando a contener el avance inflacionario.
De acuerdo con el reporte de inflación de la primera quincena de mayo de 2026, estos fueron algunos de los productos y servicios que más subieron y bajaron de precio en México:
📈 Productos y servicios que SUBIERON de precio
- Pollo
- Vivienda propia
- Loncherías, fondas, torterías y taquerías
- Carne de res
- Restaurantes y servicios de comida
- Cine
- Otros alimentos preparados
📉 Productos y servicios que BAJARON de precio
- Electricidad (por tarifas de temporada cálida)
- Limón
- Jitomate
- Cebolla
- Chile serrano
- Paquetes turísticos
- Transporte aéreo
El ajuste en electricidad fue uno de los factores que más ayudó a desacelerar la inflación nacional durante esta quincena.
Especialistas consideran que la desaceleración refleja una moderación gradual en el comportamiento de los precios; sin embargo, el nivel actual aún permanece por encima del objetivo ideal del Banco de México, por lo que persiste la cautela sobre el impacto económico en hogares y empresas.
El comportamiento de la inflación es clave debido a que influye directamente en tasas de interés, créditos, consumo y poder adquisitivo de millones de personas. Aunque algunos productos comenzaron a estabilizarse, consumidores continúan percibiendo aumentos en compras básicas y servicios esenciales.
Analistas financieros estiman que los próximos meses serán determinantes para confirmar si la inflación mantiene una tendencia descendente o si factores externos vuelven a generar presión en los precios.


