OMS reduce drásticamente casos sospechosos de ébola en África
La Organización Mundial de la Salud informó que cientos de casos sospechosos de ébola fueron descartados tras investigaciones médicas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó una importante reducción en el número de casos sospechosos de ébola registrados en África central, luego de que cientos de reportes iniciales fueran descartados tras revisiones epidemiológicas y pruebas de laboratorio.
De acuerdo con el organismo internacional, la cifra de casos sospechosos en la República Democrática del Congo cayó a 116 personas bajo investigación, una disminución considerable respecto a los más de 900 reportes que habían generado preocupación durante las últimas semanas.
Continúa la emergencia sanitaria
Pese al ajuste de cifras, la situación sigue siendo delicada. Las autoridades sanitarias mantienen confirmados más de 300 contagios de la enfermedad, mientras que decenas de personas han perdido la vida desde que inició el brote asociado a la variante Bundibugyo del virus del ébola.
La OMS declaró en mayo una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional debido al riesgo de propagación regional del virus, especialmente por la presencia de casos en Uganda y las condiciones humanitarias complejas que enfrenta la región afectada.
Una variante sin vacuna aprobada
Uno de los factores que más preocupa a los especialistas es que el actual brote está relacionado con la cepa Bundibugyo, una variante para la cual actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento específico aprobado. Diversos grupos científicos trabajan en ensayos clínicos para acelerar el desarrollo de herramientas de combate contra esta enfermedad.
La OMS señaló que gran parte de los casos inicialmente reportados correspondían a otras enfermedades febriles y no al virus del ébola, lo que permitió depurar las estadísticas y ofrecer un panorama más preciso sobre la magnitud real del brote.
Piden mantener vigilancia
Aunque la reducción de casos sospechosos representa una señal positiva, organismos internacionales advirtieron que la vigilancia epidemiológica debe mantenerse debido a la alta tasa de mortalidad asociada al virus y a las dificultades para contener brotes en zonas afectadas por conflictos armados y desplazamientos de población.
Las autoridades sanitarias continúan reforzando acciones de rastreo de contactos, monitoreo fronterizo y atención médica especializada para evitar una expansión mayor de la enfermedad en África central.


