La empresa española Telefónica anunció la venta total de su operación en México por 450 millones de dólares, en una transacción que marca su salida definitiva del país tras más de 25 años en el mercado.
El comprador es el consorcio Melisa Acquisition, liderado por la firma tecnológica OXIO Inc. y el fondo Newfoundland Capital Management, que adquirirá el 100% de las acciones de las compañías Pegaso PCS y Celular de Telefonía, responsables de la marca Movistar en México.
La operación aún está sujeta a la aprobación de autoridades regulatorias mexicanas, pero forma parte de una estrategia global de Telefónica para retirarse de Hispanoamérica y concentrarse en mercados clave como España, Brasil, Alemania y Reino Unido.
Con esta venta, la compañía pone fin a un proceso de salida que inició en 2019, cuando comenzó a reducir su presencia en la región ante la fuerte competencia y cambios en el sector de telecomunicaciones.
Durante su trayectoria en México, Telefónica llegó a acumular más de 20 millones de usuarios, aunque enfrentó dificultades para competir con operadores dominantes y adaptarse a un mercado cada vez más exigente.
El nuevo operador asumirá la base de clientes bajo un modelo más digital y ligero, en un contexto donde la industria avanza hacia servicios móviles sin infraestructura propia, apoyados en redes de terceros.
Para los usuarios actuales, el servicio continuará operando sin cambios inmediatos, aunque el movimiento marca un giro importante en el sector telecomunicaciones en México, donde uno de los principales competidores cambia de manos.


