Sheinbaum responde a madres buscadoras: “No hago propaganda”
Claudia Sheinbaum afirmó que sí sostiene reuniones con madres buscadoras y colectivos de desaparecidos, pero rechazó convertir esos encuentros en actos públicos o de promoción política.
Presidenta defiende reuniones privadas con colectivos y rechaza encuentros mediáticos
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respondió este lunes a las críticas de colectivos de madres buscadoras que han solicitado una reunión directa con el Gobierno Federal, asegurando que sí ha mantenido encuentros con diversas agrupaciones, aunque rechazó convertir estos acercamientos en actos públicos o mediáticos.
Durante su conferencia matutina, la mandataria afirmó que su administración mantiene comunicación constante con familiares de personas desaparecidas y colectivos de búsqueda en distintas regiones del país. Sin embargo, sostuvo que estos encuentros se realizan de manera privada y con fines de trabajo, no como ejercicios de promoción política.
“Sí recibo a muchas madres buscadoras, pero no hago propaganda”, declaró la presidenta al ser cuestionada sobre las solicitudes de algunos colectivos que han pedido una audiencia pública con ella.
Sheinbaum explicó que las reuniones con víctimas y familiares suelen desarrollarse a través de distintas dependencias federales, particularmente aquellas encargadas de derechos humanos, atención a víctimas y búsqueda de personas desaparecidas.
La declaración surge en medio de cuestionamientos de algunos grupos de búsqueda que consideran insuficiente la atención gubernamental frente a la crisis de desapariciones que enfrenta el país. Diversas organizaciones han solicitado una mayor participación directa de la Presidencia en la construcción de políticas públicas para atender el problema.
Pese a las críticas, la mandataria reiteró que su gobierno mantiene abiertas las vías de diálogo y aseguró que continuará trabajando con los colectivos para fortalecer las acciones de localización e identificación de personas desaparecidas.
El tema de las desapariciones se mantiene como uno de los principales retos en materia de derechos humanos para la administración federal, mientras organizaciones civiles continúan exigiendo mayor coordinación institucional y resultados concretos.


