¿Tijuana ya no es para los tijuanenses? Lo que dicen los datos
El costo de vivienda en Tijuana subió 49.6% entre 2019 y 2026, casi el doble que el promedio nacional. Datos de INEGI, AMPI y el Índice SHF revelan un mercado más volátil — y más disputado — de lo...
En menos de siete años, el costo de la vivienda en Tijuana subió más del doble que el promedio nacional. Esto es lo que muestran las cifras detrás de la pregunta que ya se volvió viral en redes sociales.
La pregunta que todos se hacen
En redes sociales la frase se repite cada vez con más fuerza: “Tijuana ya no es para los tijuanenses.” Colonias como Cacho, Zona Centro, Otay y Libertad se han llenado de desarrollos verticales, lofts y unidades anunciadas en dólares, mientras cada vez más familias buscan alternativas en zonas como el Este de la ciudad. Pero, ¿qué tan cierto es esto cuando se revisan los números?
El costo de la vivienda sube casi el doble que el promedio del país
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el componente de vivienda del Índice Nacional de Precios al Consumidor aumentó 49.6% en Tijuana entre enero de 2019 y marzo de 2026 — más del doble del 20.3% registrado a nivel nacional en el mismo periodo, y muy por encima del 37.25% de Mexicali.
El Índice SHF de Precios de la Vivienda, que sigue las operaciones con crédito hipotecario, muestra un patrón similar: los precios de vivienda en la zona metropolitana de Tijuana crecieron 14% en 2023, 12.7% en 2024 y 10.6% en 2025 — de las dos tasas más altas del país en cada uno de esos años. Para septiembre de 2026, la ciudad ya figuraba entre las diez más caras de México para comprar vivienda, según analistas del sector citados por medios locales.
AMPI Tijuana atribuye el alza principalmente al encarecimiento del suelo: el precio promedio de la vivienda crece alrededor de 10% al año, aunque en algunas zonas ronda el 5%, de acuerdo con su presidenta, Dulce Belén Reynoso Reyes.
Las rentas: un mercado más volátil de lo que parece
El segmento de renta cuenta una historia distinta a la narrativa de “todo sube sin parar”. Según el índice basado en anuncios de Inmuebles24, los precios de renta subieron 24.7% en 2024, pero luego cayeron 17.9% en 2025 y otro 3.2% en los primeros meses de 2026 — una corrección fuerte tras el boom.
Hacia inicios de 2026, AMPI reportaba rentas de entre 500 y 2,000 dólares mensuales, con las zonas más accesibles (Este y Sureste) desde 500 dólares, y las zonas céntricas o de mayor plusvalía muy por encima de ese rango. Aun así, vivir en Tijuana sigue siendo hasta tres veces más barato que hacerlo en San Diego, la ciudad vecina al otro lado de la frontera.
¿Quién está rentando realmente? No es solo el “nómada digital”
Aunque la narrativa popular suele culpar a extranjeros y nómadas digitales, AMPI Tijuana señala que buena parte de la demanda reciente viene de familias méxico-americanas: hogares donde uno de sus integrantes trabaja en Estados Unidos pero mantiene residencia y vínculos familiares en Tijuana, atraídos por el alto costo de vivienda del lado estadounidense.
El otro mercado: rentas cortas sin reglas claras
Tijuana tiene actualmente alrededor de 1,566 anuncios activos de Airbnb, con un crecimiento de oferta de 45.4% en un año, concentrados sobre todo en Zona Río, Cacho y Playas de Tijuana. A diferencia de otras ciudades del país, Tijuana no cuenta con una ordenanza específica para rentas de corta estancia: no hay licencia obligatoria ni límite de operación por parte del gobierno municipal. La restricción real para quien renta por Airbnb suele venir del reglamento interno de su condominio, no de una regulación pública.
¿Gentrificación o especulación inmobiliaria?
No todos coinciden en cómo llamarle a este fenómeno. En una sesión del Colegio de Arquitectos de Tijuana, el presidente de la Sociedad de Urbanismo de la Zona Metropolitana, Daniel Eduardo Rivera Basulto, planteó que hablar de “gentrificación” de forma generalizada en Tijuana es impreciso: el concepto implica un reemplazo social y cultural de una comunidad por otra, mientras que lo que se observa en la ciudad se explica mejor como especulación inmobiliaria — un alza de precios ligada a la escasez de suelo y a la demanda, sin que necesariamente exista aún ese desplazamiento social generalizado.
¿Hay algo que lo regule?
En el Congreso de Baja California se ha discutido una iniciativa para limitar el incremento anual de las rentas al índice inflacionario y exigir que los pagos se hagan en pesos. AMPI Tijuana se ha manifestado en contra, argumentando que el incremento actual (entre 9% y 10% anual) ya está dentro de rangos manejables para el mercado. La propuesta, hasta el cierre de esta nota, no se ha convertido en ley.
Lo que dicen los números, en resumen
Costo de vivienda (2019-2026): +49.6% en Tijuana vs. +20.3% a nivel nacional
Precio de la vivienda: +14% (2023), +12.7% (2024), +10.6% (2025)
Renta: +24.7% (2024), luego -17.9% (2025) y -3.2% (inicio de 2026)
Renta promedio actual: 500 a 2,000 dólares al mes
Airbnb activos en la ciudad: 1,566 anuncios, +45.4% de oferta en un año
Ranking nacional: Tijuana, entre las 10 ciudades más caras de México para vivienda (2026)
Fuentes: INEGI, Índice SHF de Precios de la Vivienda, Índice de Inmuebles24, AMPI Tijuana, AirROI (2026), Colegio de Arquitectos de Tijuana.


