Turismo comunitario fortalece identidad de pueblos originarios en BC
Las comunidades originarias de Baja California encuentran en el turismo comunitario una alternativa para preservar su identidad, compartir sus tradiciones y generar oportunidades económicas a través...
Turismo comunitario fortalece la identidad de pueblos originarios en Baja California
Baja California. El turismo comunitario se consolida como una alternativa para conocer la riqueza cultural, histórica y natural de los pueblos originarios de Baja California, al tiempo que contribuye a fortalecer la identidad de las comunidades y generar oportunidades para sus habitantes.
Las comunidades yumanas del estado participan en distintas experiencias turísticas que permiten a visitantes y residentes acercarse a sus tradiciones, conocimientos y formas de vida. Entre las actividades destacan el senderismo, la gastronomía tradicional y los recorridos en contacto con la naturaleza.
Uno de los proyectos que refleja este modelo es la Red de Senderos desarrollada en comunidades nativas yumanas. De acuerdo con información del Gobierno de Baja California, esta estrategia busca incrementar el número de visitantes, fortalecer la organización comunitaria y contribuir al cuidado del medio ambiente.
En una primera etapa, las acciones se concentraron en San Antonio Necua y La Huerta, en Ensenada, así como San José de la Zorra, en Playas de Rosarito, donde se impulsaron infraestructura turística, capacitación y acompañamiento para fortalecer los proyectos comunitarios.
En el caso de San José de la Zorra, la Red de Senderos suma 14 kilómetros, integrándose a la oferta de turismo de naturaleza y comunitario de Baja California y fortaleciendo las actividades de senderismo en la región.
Además de representar una opción para diversificar la actividad turística, estos proyectos permiten que las propias comunidades sean parte activa de la experiencia, promoviendo el conocimiento y valoración de su patrimonio cultural y natural.
El turismo comunitario también abre oportunidades para la economía local mediante la participación de prestadores de servicios, productores y otros negocios vinculados con las actividades que se ofrecen en cada comunidad.
Para Baja California, este modelo representa una vía para acercar a más personas a la historia y las tradiciones de sus pueblos originarios, procurando que el desarrollo turístico mantenga como elementos centrales la identidad cultural, la participación comunitaria y el cuidado del entorno.


